Las colaboraciones entre artistas de estilos aparentemente opuestos vienen dando resultados sorprendentes. Productores de techno trabajando con cantantes de pop, DJs de house uniéndose a músicos urbanos: la mezcla de mundos distintos está generando algunos de los tracks más comentados del año.
Estas alianzas no solo amplían el público de cada artista, también empujan los límites del género y abren la puerta a sonidos que antes parecían imposibles de combinar.


