Hay un camino que se repite entre muchos de los nombres grandes de la electrónica actual: empezaron grabando temas en su cuarto, con equipos básicos y mucho tiempo libre. De ahí a tocar en los mejores escenarios del país hay un trecho largo, pero cada vez más productores lo están recorriendo.
Recopilamos las historias de tres artistas que pasaron de compartir demos en grupos de WhatsApp a encabezar líneas de festivales, y qué aprendizajes rescatan de ese proceso.


