Leer una pista no es solo mirar si la gente baila. Los mejores DJs observan el lenguaje corporal, el ritmo de las conversaciones y hasta el movimiento en la barra para decidir si suben la intensidad o bajan un cambio. Es una habilidad que se construye con horas de experiencia y muchos errores en el camino.
En esta nota recopilamos los consejos de referentes locales sobre cómo construir ese vínculo invisible entre quien está en la consola y quien está en la pista, clave para que cualquier fiesta funcione.


